La esperanza tan dulce
no me sirve tan mansa
la rabia tan sumisa
no me sirve tan sabia
el grito tan exacto
no me sirve tan bueno
el coraje tan dócil
no me sirve tan fría
me sirve cuando avanza
me sirve tu mirada
me sirve la medida
me sirve tu futuro
me sirve tu batalla
me sirve la modestia
me sirve tu sendero
tan pulida tan triste
la promesa tan leve
no me sirve
la esperanza
tan débil tan humilde
el furor tan prudente
no me sirve
tanta rabia
si el tiempo lo permite
alarido tan pulcro
no me sirve
tanto trueno
la bravura tan chirle
la intrepidez tan lenta
no me sirve
la osadía
sí me sirve la vida
que es vida hasta morirse
el corazón alerta
sí me sirve
la confianza
que es generosa y firme
y tu silencio franco
sí me sirve
de tu vida
que es un presente libre
y tu lucha de siempre
si me sirve
sin medalla
de tu orgullo posible
y tu mano segura
sí me sirve
compañero.
Mario Benedetti
Paso de los Toros, 14 de septiembre de 1920
Montevideo, 17 de mayo de 2009




