Desde Izquierda Unida de Colmenarejo escribimos estas líneas para alertar a todos los trabajadores y trabajadoras, a las clases medias, sobre lo que se nos viene encima en forma de Reforma Laboral y planes de ajuste. El capitalismo, ahora disfrazado bajo el nombre abstracto de “los mercados” de la mano de su “brazo armado” el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha decidido aplicar en España y en otros países europeos una serie de medidas de ajuste cuyo fin último es terminar con el tímido Estado de Bienestar de que disfrutamos en España gracias a las conquistas históricas de la clase obrera (sanidad pública y gratuita, escuela pública y laica, pensiones medio dignas, etc.). Es imprescindible que los que quieren imponernos estas medidas se encuentren con la contestación más rotunda por parte de los afectados, que lo somos casi todos.
Las políticas económicas desarrolladas desde el gobierno socialista apenas difieren de las llevadas a cabo por otros partidos conservadores en el resto de Europa. La genuflexión del actual gobierno ante los mercados y los especuladores ha dejado sin cobertura a aquellas personas que se consideran de izquierdas o progresistas, y que en algún momento habían depositado su confianza en ellos. Las medidas emprendidas desde el gobierno traicionan y dan la espalda a ese apoyo prestado desde los sectores más progresistas y avanzados de nuestra sociedad.
No queremos ser alarmistas, pero debemos tener claro que o bien les plantamos cara ahora o el futuro será muy oscuro para todos los asalariados, autónomos y pequeños empresarios. Los trabajadores del servicio de recogida de basura de Madrid o los trabajadores del Metro de Madrid así lo han entendido con sus movilizaciones y parece ser que este es el único lenguaje que “los mercados” y sus cómplices entienden.
Hablan de “huelga salvaje” los que practican el despido “salvaje”, rebajan los salarios y mantienen a millones de españoles y españolas en el paro. Llaman “privilegiados” aquellos que tienen un trabajo fijo porque su modelo de explotación ideal es el del trabajador precario y sin derechos. Es ese “trabajo privilegiado” el modelo hacia el que deberían mirar todos los trabajadores. Tener un empleo digno y sin precariedad no es un privilegio, es un derecho al que todos debemos aspirar y por el que todos juntos debemos de luchar. El desclasamiento y la falta de conciencia de los trabajadores son los importantes obstáculos. No obstante, nuestra unión y nuestra ilusión por lograr cada vez mejores condiciones laborales deben ser parte del camino por recorrer.
Es importante estar concienciados de que la REFORMA LABORAL:
- No sirve para crear empleo
- No reduce la dualidad del mercado laboral y aumentará la temporalidad
- Facilita y abarata el despido, porque se amplían las causas para hacerlo más fácil y se reducen los derechos indemnizatorios de los trabajadores
- Refuerza el poder empresarial para modificar unilateralmente las condiciones de trabajo (horarios, movilidad geográfica, funcional…)
- Debilita la negociación colectiva, facilitando a las empresas la adopción de medidas de descuelgue salarial e inaplicación de compromisos adquiridos previamente en los convenios colectivos.
- Privatiza la gestión del desempleo y amplía el campo de actuación de las Empresas de Trabajo Temporal a los sectores de riesgo y al empleo público
Desde Izquierda Unida EXIGIMOS:
- La retirada de una reforma laboral lesiva que facilita el despido y empeora las condiciones de trabajo
- Defender la negociación colectiva como marco de protección de las condiciones de trabajo, frente a los intentos de atribuir a las empresas la capacidad de incumplir los acuerdos alcanzados de forma unilateral
- Defender el sistema público de pensiones como eje central de nuestro sistema de protección social
- Una nueva política fiscal:
- Que paguen más quienes más tienen
- Que se refuerce la estructura de ingresos del Estado, recuperando impuestos suprimidos y apostando por una mayor recaudación basada en la progresividad fiscal
- Que se combata con mayor determinación y medios el fraude fiscal que lastra nuestra economía, alcanzado tasas que prácticamente duplican la media de la Unión Europea.
Mientras tanto en Colmenarejo, en medio de la que está cayendo, un grupo de oportunistas, en su enésimo intento de alcanzar el favor que los ciudadanos les niegan, se dedica a mofarse, a calumniar y a insultar a aquellos que día a día trabajan desde una perspectiva de izquierdas y por prácticamente ninguna remuneración, para defender a los vecinos y vecinas que legítimamente les votaron en las urnas para que gobernasen en su nombre. Estamos seguros de que los vecinos y vecinas de Colmenarejo sabrán distinguir entre aquellos que trabajan y se esfuerzan por el pueblo, de aquellos otros que sólo tienen por objetivo desestabilizar, criticar de manera destructiva, y hacer un ejercicio de demagogia e irresponsabilidad política.
Desde IU-Colmenarejo queremos continuar animando a los ciudadanos del municipio a seguir colaborando y trabajando junto a nosotros. Nuestro reto es que Colmenarejo sea cada vez un pueblo mejor para todos, con unos servicios públicos fuertes y de calidad, donde los vecinos y vecinas de la localidad se sientan partícipes de ese trabajo, cooperando con todos ellos para conseguir un porvenir de prosperidad y bienestar para el pueblo. La cizaña que constantemente siembran algunos no podrá con el ímpetu y la ilusión de seguir creciendo que nos acompaña a los demás. Somos más y mejores, confiamos en nuestros vecinos y seguiremos luchando por ellos.




