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Contra el racismo y la xenofobia

Desde Izquierda Unida de la Comunidad de Madrid queremos reseñar en un día como hoy, por un lado, que en nuestra Comunidad viven 1.000.108 extranjeros, esto es, el 15,26% de los madrileños son extranjeros.

 

 

La distribución por razón de género es – prácticamente- al 50% entre hombres y mujeres, siendo las nacionalidades predominantes rumanos, marroquíes y ecuatorianos.

En Madrid capital los extranjeros suponen el 14´50% de la población y en ciudades como Móstoles el 14%, Alcalá de Henares el 21´35%, Parla el 26%, Coslada el 23% o Collado Villalba el 22´50%.

De ellos el 83 % se hallan en edad laboral, esto es, entre 16 y 65 años, recordando que las cifras de desempleo entre la población extranjera en su conjunto en España son del 36´53%, esto es, 1 de cada 5 parados en España es extranjero1. Son – por tanto- 1.221.800 personas extranjeras las que se encuentran en situación de desempleo.

Ha de señalarse -para no hacer análisis erróneos- que la mayor vulnerabilidad al paro por parte de la población extranjera deriva no de su factor de extranjería o nacionalidad sino de sus actividades laborales desarrolladas en sectores productivos que se han derrumbado y desmantelado: en el contexto de crisis laboral, económica y financiera que esta sufriendo especialmente la clase trabajadora, sus consecuencias económicas se agudizan sobre la población extranjera no por el hecho de su origen nacional sino por haber sido la mano de obra principalmente utilizada en esos sectores mas afectados.

Además, la pérdida de empleo entre la población extranjera puede generar la pérdida del estatuto jurídico de legalidad, generando “irregularidad sobrevenida”, conllevando inseguridad jurídica y exclusión social.

A ello se une el hecho de la ausencia de redes sociales y familiares lo suficientemente estructuradas como para sustentar familias en graves crisis que se hallan sufriendo – al igual que muchas familias españolas- el drama específico de los desahucios con especial virulencia.

No podemos olvidar tampoco el racismo y la discriminación cotidianos que también se produce contra españoles de otras etnias o de diferentes colores de piel o de otras religiones, valores o creencias que son estigmatizados social e institucionalmente.

Exigimos responsabilidad especialmente de los poderes públicos e instituciones, a fin de evitar discursos o actitudes racistas o xenófobas que pongan en riesgo la convivencia en la sociedad madrileña concretamente en un contexto de crisis donde se puede caer en la tentación de buscar falsos “chivos expiatorios” donde cargar discursos populistas y demagogos que puedan alimentar posiciones políticas articuladas de carácter racista.

1 Datos de la Encuesta de Población Activa del Cuarto Trimestre 2012